Una de las acciones argentinas que más subió con el rally de los últimos años fue YPF, la petrolera de bandera del país. Ante la volatilidad que generó en el mercado del petróleo la acción de Trump sobre Venezuela y con un barril con tendencia a la baja, el mercado se pregunta si la compañía todavía guarda potencial o si, por el contrario, es el momento para vender y asegurar la ganancia.
Las acciones de YPF que cotizan en Wall Street se revalorizaron un 1.100% en dólares desde el mínimo registrado en julio de 2022, cuando distintos analistas advirtieron que su valor estaba ridículamente hundido por el ruido político que se le atribuía al kirchnerismo y no tenía correlación con los números reales de la compañía.
En efecto, con la asunción de Milei la acción do paró de crecer y ahora la capitalización bursátil de YPF ronda los USD 13.000 millones.
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Bruno Perinelli, jefe de Trading en Inversor Global, confirmó a LPO que gran parte del rally de las acciones de la petrolera fueron motivadas por el cambio de expectativas por el traspaso de mando a un Gobierno que el mercado visualiza más cercano. La pregunta es si ahora que se disipó el ruido político que empujaba hacia abajo la acción, YPF tiene motivos reales en su negocio para justificar que continúe la valorización de sus acciones.
«Se partió de niveles bajos de precios, pero ahora creo que el mercado está un poco más exigente. Está pidiendo a la acción que esos cambios en las expectativas se reflejen en los informes trimestrales y anuales de la compañia», comentó el ejecutivo.
Por su parte, Franco Avit, asesor financiero en Bull Market Brokers, relató que el potencial de la compañía se mantiene dado que el principal activo de YPF sigue siendo Vaca Muerta, una de las formaciones no convencionales más relevantes a nivel global, aunque la posibilidad que Venezuela incremente su producción y el barril baje de precio, le mete presión a los rendimientos del yacimiento neuquino.
Avit destacó que más allá de los movimiento globales del mercado petrolero, YPF bajo la gestión de Horacio Marin «avanzó en reducción de costos, optimización de inversiones y una mayor focalización en negocios rentables. Al mismo tiempo, mostró señales de mayor disciplina en el manejo de la deuda, lo que contribuyó a mejorar la percepción de riesgo y a reducir el castigo histórico que el mercado aplicaba sobre sus valuaciones».
Uno de los pozos de YPF en Vaca Muerta.
El tema es que tras la suba acumulada, YPF dejó atrás un escenario de valuación deprimida y el mercado ya descuenta buena parte de la normalización operativa, por lo que el potencial de crecimiento futuro luce más ligado a la performance real de la empresa, que a un simple cambio de expectativas.
«Para que la acción continúe avanzando de forma sostenida, será clave que la compañía logre consolidar un crecimiento rentable, mantenga el foco en Vaca Muerta y avance en una generación de flujo de fondos que permita reducir deuda o incluso retomar una política de dividendos en el futuro», destacó Avit.
En esta línea, Perinelli sostuvo que para poder seguir subiendo de precio, se necesita confirmar las mejoras en términos operativos, de producción y de manejo financiero.
«Particularmente, prefiero ahora YPF en un momento de descanso, de paz para las acciones argentinas, o de pausa quizás, mirando hacia 2027 por sobre otras compañías esperando un próximo rally del mercado en Argentina», concluyó Perinelli.


