La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de darle un golpe durísimo a Donald Trump. Decidió que el líder republicano violó la Ley Federal al imponer unilateralmente aranceles generalizados en todo el mundo.
Se trata de una contundente derrota para la política exterior de la Casa Blanca y la agenda económica del líder republicano ante un máximo tribunal que él mismo se encargó de configurar una mayoría conservadora.
Esta misma Corte, el año pasado se pronunció repetidamente a favor del presidente en una serie de fallos de emergencia sobre inmigración, el despido de líderes de agencias independientes y profundos recortes al gasto público.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, redactó la opinión mayoritaria y el tribunal acordó por 6 votos a 3 que los aranceles estaban por fuera de la ley.
Un estudio de la Fed contradice a Trump: estadounidenses pagaron casi el 90% de los aranceles
«El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados», escribió Roberts para el tribunal. «A la luz de la amplitud, la historia y el contexto constitucional de dicha facultad, debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerla. La facultad de emergencia en la que Trump intentó basarse es insuficiente», agregó.
Los aranceles se convirtieron en una política de disciplinamiento y extorsión de La Casa Blanca para llevar a adelante acciones política que exceden el proteccionismo económico. Un ejemplo de eso es el 40 por ciento que recibió Brasil por la detención de Jair Bolsonaro cuando el país sudamericano tiene superávit comercial con el país del norte o las constantes amenazas a los países del BRICS para que no abandonen el dólar como moneda de intercambio internacional.
LPO adelantó que un estudio realizado por la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) en Nueva York concluyó que los consumidores y las empresas estadounidenses pagaron casi el 90% del costo de los aranceles en agosto y bajó al 86% e noviembre del año pasado.
John Roberts, presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos.
«En resumen, las empresas y los consumidores estadounidenses siguen soportando la mayor parte de la carga económica de los elevados aranceles impuestos en 2025», concluye el estudio, al señalar que la mayoría de los exportadores no redujeron significativamente sus precios en respuesta a los aranceles de Trump y aproximadamente el 20% de los aranceles de Trump llegaron a los consumidores reales.
Explica también que los aranceles han elevado los precios de muchos artículos importados. Por ejemplo, el precio de los muebles y suministros para el hogar aumentó en 3.8% entre enero de 2025 y enero de 2026. Los precios de los mubles y la ropa de cama aumentaron 4% y el de vajilla y cubertería aumentaron 5% en el mismo periodo.
Sumado a este estudio, un informe de la Tax Foundation concluyó que los aranceles de Trump equivalieron a un aumento de impuestos de mil dólares por hogar en 2025 y se espera que los hogares paguen 1,300 adicionales este año, representan así el mayor aumento de impuestos en Estados Unidos desde 1993.
Pero los efectos de los aranceles ocupan actualmente las discusiones en el banco central estadounidense, que arrancó el año con una pausa en los recortes a la tasa de interés y el mercado anticipe que se prolongue más ante las advertencias de sus funcionarios sobre los efectos arancelarios en la inflación, complicando los deseos de Trump de reducir las tasas con mayor fuerza.
El más reciente dato de balanza comercial estadounidense en 2025 también pone de manifiesto el poco efecto positivo de los aranceles, pues su déficit se amplió en diciembre a 901,500 millones de dólares, uno de los mayores registrados desde 1960.
Además, al cierre de 2025, los aranceles sumaron alrededor de 0.7 puntos porcentuales al PIB estadounidense y se calcula que sin estos, la inflación habría bajado del 3% al 2.3% a tasa anual.



