El fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos contra los aranceles de Donald Trump, deja al líder republicano sin su herramienta fundamental para ejercer el liderazgo internacional.
Desde que asumió su segundo mandato, el jefe de la Casa Blanca amenazó con impuestos a los países europeos que se opusieron a la idea de comprar Groenlandia y los impuso en Brasil como represalia al gobierno de Lula a la detención de Jair Bolsonaro, por citar algunos ejemplos.
Por eso, el interrogante por estas horas está relacionado con el impacto de este fallo histórico a esa estrategia de liderazgo dado que se evalúa que los países que recibieron los aranceles pidan reembolsos.
En ese contexto, LPO consultó a especialistas en Estados Unidos para que explique de forma detallada el escenario que puede abrirse a partir de ahora. La especialista en historia de Estados Unidos, Vakeria Carbone, dijo que «Trump utilizó los aranceles como una herramienta geopolítica y estrategia pero a efectividad podemos discutirla, más allá de los objetivos económicos puntuales que tienen que ver con, desde su punto de vista, reducir el déficit fiscal que Estados Unidos tiene con determinados países en relación a las importaciones y las exportaciones».
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«Para él, los aranceles se convirtieron en la forma o una parte de su política para meter presión sobre otros gobiernos en temas no solamente de comercio, sino poner otros temas sobre la mesa. Por ejemplo, con países fronterizos como Canadá y México, utilizó los aranceles como una puerta para hablar de cuestiones migratorias. Definitivamente utiliza esta suerte de estrategia como una palanca para negociar concesiones en otras áreas que no solo son comerciales. Ahora, el problema de esa herramienta geopolítica tiene que ver con que se utilizó también esto mucho retóricamente porque los que pagan los aranceles son los sectores que importan, los países exportadores no pagan el arancel», agregó.
Carbone planteó que «la utilización de aranceles terminó perjudicando a los sectores importadores en los Estados Unidos. Otros países, por ejemplo, el ejemplo clásico es Brasil, directamente decidieron buscar otros mercados para suplantar lo que estaba pasando entre el comercio entre Estados Unidos y Brasil. Trump lo que hizo fue utilizar esta herramienta geopolítica como una estrategia de golpear primero y negociar después. No necesariamente considero que esa haya sido una estrategia efectiva para los Estados Unidos».
La especialista pone en duda que Trump esté perdiendo la herramienta, y destaca que «la Corte Suprema lo que hizo fue una declaración. Las cuestiones que define la Corte Suprema lo que crean es precedente legislativo y determinan si una determinada medida, en este caso una orden ejecutiva, es constitucional o anticonstitucional o si es legal o es ilegal, si siguen los parámetros legales del sistema legislativo norteamericano».
«En el caso de que pierda esta herramienta, lo que lo fuerza es a no utilizar los aranceles como represalia económica, pero puede utilizar otras. No puede necesariamente imponer represalias sin la aprobación del Congreso. Puede recurrir a otras leyes o elaborar un proyecto de ley que le permita que esto sea aprobado por el Congreso en el cual tiene mayoría», remarcó.
La especialista afirmó que «Trump intentó usar los aranceles como forma de liderazgo internacional y se posicionó como una suerte de mandatario que está dispuesto a usar el poder económico de Estados Unidos como un instrumento de política global, pero ya lo ha hecho antes con países que considera enemigos, la diferencia ahora es que usa la coerción contra los aliados estratégicos».
«Me parece que el mensaje que da la Corte Suprema es que Estados Unidos está haciendo un uso indebido del poder unilateral o del liderazgo unilateral, que hay una suerte de extralimitación del poder ejecutivo y que esto tiene que pasar por el Congreso. Lo que va a hacer ahora Trump es hacerlo pasar por el Congreso», detalla.
Por otra parte, el consultor político y especialista en Estados Unidos, Joaquin Harguindey, asegura que «el impacto económico de los aranceles a nivel global y en el caso estadounidense en particular no es inmenso, aunque sí han contribuido a empeorar la situación inflacionaria en Estados Unidos. No es un efecto muy grande justamente porque se encontraron muchos espacios de excepción dentro de los aranceles o se extendieron plazos para que se continuaran negociando o en algunos casos no se aplicaron muchísimo».
Sobre el mecanismo de reembolso de parte de los países que recibieron los aranceles, Harguindey dice que «es muy difícil de establecer porque no existe ni siquiera para compañías estadounidenses en este momento. Si no hay mecanismo ni siquiera interno dentro de Estados Unidos veo muy difícil que haya ya preparado un mecanismo para cada uno de los distintos países en base a cómo se procesan los pagos quién lo pago exactamente, todo eso como se ve hasta ahora es algo que está listo para un sinfín de demandas judiciales y algo que se puede extender en el tiempo durante años en base a lo que dijo la Corte Suprema».
Valeria Carbone considera en relación a esto que «la comparación que yo hago, como para que se entienda lo que puede pasar poniéndolo en perspectiva, es lo que sucedió en la Argentina con el fallo contra los aumentos de las prepagas. La justicia determinó que los aumentos fueron demasiados y que supuestamente se tiene que reembolsar. Lo que pasa que ahora queda en cada afectado individual en hacer el reclamo y que sentencia mediante se haga un reembolso a los países que sufrieron los aranceles. Y para revisar bien el lenguaje, los que sufren los aranceles no son los países, son los productos que vienen de un determinado país. Y el arancel no lo paga el país que exporta, sino la empresa o la entidad que importa. No es una distinción menor».
«La sentencia abre la posibilidad para que se pida un reembolso pero la sentencia tampoco establece un procedimiento para eso de cómo se van a devolver estas sumas cobradas de forma ilegal, que es lo que plantea la sentencia, y termina dejando, como siempre, este aspecto en manos de tribunales inferiores o de procesos administrativos o de gestiones de las empresas particulares, y se va a resolver como caso por caso. Debe haber un montón de empresas importadoras que se están organizando para presentar sus demandas, para recuperar el dinero por estos aranceles pagados, y lo que podría abrirse es un proceso amplio que también va a tomar tiempo. Así y todo, no creo que a Trump le importe demasiado», concluye.
Por último, el analista Martín Schapiro afirmó que «el escenario geopolítico está abierto, aún cuando la Corte Suprema la da este golpe a Trump, que me parece que tiene como primer foco más los equilibrios de poder interno que los equilibrios de poder político, social, exterior y el uso extensivo de los aranceles como herramienta punitiva».
«Creo que la Corte, en todo caso, ese efecto de política exterior es colateral y por lo tanto es probable que Trump busque conseguirlo con otras herramientas. Por supuesto, nada está dicho. Es muy preliminar esto con un fallo que está fresco en sus efectos pero me parece que hoy por hoy están más claros los efectos internos como un límite al poder presidencial que no se venía dando hasta ahora que los efectos externos y en ese sentido no me parece casual que aparezca en un momento en el cual la popularidad de Trump está en baja y junto con eso también los efectos sobre la producción manufacturera de los aranceles se han hecho más evidentes y no son buenos», culmina.


