Victoria Villarruel y Patricia Bullrich acordaron con los radicales, los senadores de Provincias Unidas, los bloques de los gobernadores del peronismo dialoguista y se repartieron los cargos del Senado.
Como informó LPO, la apuesta original de Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem era que Nadia Márquez relevara a Bartolomé Abdala en la presidencia provisional, un puesto clave en la línea de sucesión presidencial, pero el puntano retuvo su sillón.
Además, la Vicepresidenta y la exministra de Seguridad lotearon las vicepresidencias para Carolina Moisés, Carolina Losada y Alejandra Vigo, dejando sin nada a la Casa Rosada. La senadora jujeña acaba de abrirse con su bloque Convicción Federal y orbita entre Raúl Jalil y Gustavo Sáenz, Losada integra la bancada radical y la cordobesa es compañera de Carlos Camau Espínola, de buena sintonía con los hermanos Valdés y sus colegas de Provincias Unidas.
Carolina Moisés y Flavia Royón
La propuesta fue formulada por Bullrich y Mayans la acusó de ser «una persona que atropella y no está acostumbrada a respetar la ley», y le atribuyó el abuso de «hacer lo que quiere» porque «tiene el número».
Por esa razón, reclamó que la votación de la moción de la jefa del bloque LLA se hiciera por sistema electrónico, para que quede registrado quiénes respaldaban a Moisés. «No tengo problema con los nombres pero vamos a votar en contra», argumentó.
Bullrich sostiene a Abdala como presidente provisional en otro choque con Karina y los Menem
Villarruel accedió a ese procedimiento luego de que el cuerpo validara el mecanismo a mano alzada y la moción de Bullrich terminó aprobándose por 45 votos a favor contra 24 negativos, pertenecientes a la bancada de Mayans.
El peronista Juan Manzur y el radical Maximiliano Abad, curiosamente, estuvieron ausentes al momento de esa votación, aunque minutos más tarde participaron de la designación de los auditores para la AGN. Otra nota llamativa fue la abstención del catamarqueño Guillermo Andrada, integrante de Convicción Federal junto a Moisés y hombre de Jalil en la Cámara Alta.
La jujeña cosechó, además del rechazo en pleno del interbloque Populares, que nuclea a los kirchneristas, los peronistas y los santiagueños del Frente Cívico de Gerardo Zamora, el respaldo de libertarios, macristas, la UCR y 11 senadores de Provincias Unidas. Aunque su postulación fue votada junto a la de las otras cuatro autoridades del cuerpo, la división de los votos se debió a la disconformidad de la bancada de Mayans con el acuerdo entre los libertarios y los gobernadores que colaboran con Javier Milei.
Sin embargo, el diseño del nuevo esquema de poder en la Cámara Alta despoja por completo al Presidente. Por debajo de las vicepresidencias, se revalidaron en sus puestos el secretario parlamentario, Agustín Giustinian, que responde a Villarruel pero pertenecía al PRO, y el secretario administrativo, Alejandro Fitzgerald, designado en noviembre por un acuerdo entre la Vicepresidenta y Mayans.
Como si fuera poco, la prosecretaria parlamentaria Dolores Martínez y el prosecretario administrativo Lucas Clarck, ambos radicales, seguirán en sus lugares. El correntino Espínola hizo reserva del único cargo que le podía quedar a Milei y es el de prosecretario de coordinación operativa, en manos de Manuel Chavarría.
El movimiento de Espínola fue un gesto defensivo porque Chavarría es resistido por Villarruel. La Vicepresidenta habría alegado ante sus allegados que el funcionario fue designado recientemente en Yacyretá, pero el hombre integra el núcleo de Santiago Caputo y la Casa Rosada reclama su continuidad. Chavarría aspira a seguir cumpliendo sus tareas en el Senado sin percibir el salario pero asumiéndose como un embajador de Las Fuerzas del Cielo.
Esos cargos se votaron por unanimidad, a mano alzada, y dejan una pregunta acerca de la influencia de Bullirch sobre la totalidad de los senadores libertarios, lo que acaso indica que la exministra está ganándole la pulseada a Karina. Si bien Mayans se quejó de la falta de representación del peronismo y reclamó que se reconozca «el rol de control» que debe atenderse en esos lugares, su bloque avaló el reparto.
Minutos después, se votaron los auditores que completarán la AGN. Bullrich, una vez más, formuló la propuesta para nombrar a Mariano Piazza en representación del oficialismo, Luis Naidenoff por la UCR y Javier Fernández por el peronismo, que terminó imponiéndose por encima de las chances que en la previa se atribuían a Ricardo Guerra.
La votación fue de 70 votos a favor y solo se opusieron los santacruceños José María Carambia .




