Jorge Macri busca desregular la Verificación Técnica Vehicular y desarma el monopolio de la familia Neuss.
La VTV es un negocio millonario: una vez que los vehículos superan los 3 años o los 60 mil kilómetros deben ser revisados en una planta oficial. El trámite cuesta 75 mil pesos.
Guillermo Dietrich, que solía compartir los veranos con los Neuss en Punta del Este, le entregó en 2016 el negocio de la VTV porteña a la familia.
El bloque libertario que lidera Pilar Ramírez había presentado en marzo un proyecto para desregular la VTV y que pueda ser realizada en talleres habilitados.
Los Neuss son muy cercanos a Santiago Caputo y en los últimos meses se adueñaron de las principales licitaciones energéticas impulsados por el asesor. No es inocente el proyecto de Ramírez, la delegada de Karina en la Ciudad.
Después del anuncio del gobierno sobre la desregulación de la VTV, provincias como Buenos Aires salieron a rechazar el nuevo esquema. Sin embargo, desde el gobierno porteño avanzarán con la habilitación a talleres.
Aún no está claro si negociarán modificaciones al proyecto de Ramírez o presentarán uno nuevo, pero fuentes del Ejecutivo confirmaron a LPO que en los próximos meses estará en marcha el nuevo régimen.
En medio de las negociaciones entre el PRO y los libertarios, desde el peronismo salieron a criticar el acuerdo que pone fin al monopolio de la Familia Neuss porque no fija precios máximos a la VTV.
«En la Ciudad, el PRO y LLA acuerdan liberar el precio de la VTV sin ningún tipo de límite. Ahora estamos dando la discusión en la Legislatura. Eso no puede pasar», dijeron en un comunicado.


