La Cancillería de China convocó de urgencia al embajador argentino Marcelo Suárez Salvia para expresarle su malestar por la fake news de Juan Doe, pero el diplomático se había ido a una zona en conflicto con el gobierno de Xi Jinping y terminó agravando la crisis.
El ministerio que conduce Wang Yi citó en consultas al embajador Suárez Salvia para quejarse por la noticia falsa distribuida por el funcionario Juan Pablo Carreira sobre la tragedia en Nepal, pero no lo encontraron en Beijing. Quien escuchó las quejas chinas fue el consejero Guillermo Alberto Simunovich, segundo de la embajada.
Fuentes de la Cancillería argentina revelaron a LPO que Suárez Salvia se había ido supuestamente de vacaciones a Xinjiang, un territorio conflictivo para Xi Jinping porque allí está establecida la minoría étnica musulmana sometida a una feroz presión del régimen central. Un conflicto asimilable al de Taiwán.
En Cancillería dijeron que el viaje del embajador a esa zona fue considerado una provocación del gobierno de Milei y no pueden creer la falta de criterio de Suárez Salvia. «Es boludo», respondió a LPO un diplomático consultado sobre si consideraba una estrategia política el viaje a esa zona.
Otra especulación entre los diplomáticos argentinos es que Suárez Salvia se fue de Beijing porque sabía que se venía la queja y no comparte muchos aspectos de la política antichina del gobierno de Milei. «No quiso dar la cara ante los chinos», resumieron. El problema es que eligió el peor lugar para irse.
El canciller Wang Yi
Si bien la excusa formal de la queja china fue la fake news de Juan Doe sobre la tragedia en Nepal, la convocatoria esconde un enojo del gobierno de Xi Jinping porque el gobierno de Milei los está excluyendo de licitaciones importantes como la Hidrovía o el proyecto AMBA I.
Se trata de la primera señal importante de bronca de China con Milei, que había prometido viajar como un gesto de agradecimiento por la renovación del swap pero nunca cumplió. Tampoco cumplió con el viaje de su hermana Karina y el canciller Pablo Quirno, que desde el año pasado están amagando con la visita oficial.
El propio Quirno volvió a confirmar el lunes a la noche que viajará a China con Karina y Toto Caputo, pero al mismo tiempo la Embajada emitía el comunicado de repudio a la fake news.
El episodio se suma a la sucesión de desaciertos y la falta de coordinación de la gestión de Quirno, supervisada por Karina Milei. Se suma a la crisis que generó Milei con Brasil, el principal socio comercial, por la agresión contra Lula. Además, Quirno y Karina vienen del fracaso con la exportación de carne a Estados Unidos, luego de que Trump dejara al país afuera de la mega cuota de importación sin aranceles.

