LA POBREZA VOLVIÓ A AUMENTAR EMPUJADA POR LA CAÍDA DE LOS SALARIOS Y LA INFLACIÓN

Los hermanos, que tienen un crecimiento meteórico en el gobierno de Milei, se metieron atrás de una empresa de la familia Román, como en la Hidrovía, y asociados a Filiberti. Compiten contra Roggio.

Los hermanos Juan y Patricio Neuss, los empresarios favoritos del gobierno libertario, van por otro monumental negocio cedido por Javier Milei. Ahora, se metieron en la pelea por la privatización de AySA camuflados atrás de una empresa de la familia Román y asociados a Mauricio Filiberti, «El Rey del Cloro». 

El Ministerio de Economía realizó este martes la apertura de las ofertas técnicas para la privatización de AySA y la disputa quedó entre el Grupo Roggio y un consorcio de empresas encabezado por Filiberti. La novedad de la jornada fue que se bajó de la pelea José Luis Manzano, que es socio de Filiberti en Edenor y en el sector se descontaba que ir por la empresa de agua.

El Grupo Roggio, que opera el servicio de agua en Córdoba a través de la firma Aguas Cordobesas, se presentó a la licitación de AySA asociado con la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni, que proveerían asistencia técnica.

Competirán contra un consorcio encabezado por Transclor, la empresa de Filiberti que es el mayor proveedor de AySA. Desde hace tiempo se descontaba que «El Rey del Cloro» sería uno de los jugadores de la licitación. Finalmente irá asociado con Rowing SA, la constructora de Walter Román; el fondo de inversión neerlandés PHX y la brasileña Arcos que opera en Río de Janeiro.

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La noticia es que detrás de ese grupo aparece la influencia de los hermanos Neuss, que ya se quedaron de manera escandalosa con Transener y vienen con un crecimiento impactante en distribución, transporte y generación eléctrica. Pero también estuvieron muy vinculados a la concesión de la Hidrovía a la belga Jan de Nul, el negocio más grande de la era Milei.

Los Neuss fueron los lobistas de Jan de Nul, pero como no podían aparecer frontalmente en la concesión lo hicieron detrás de Servimagnus, una empresa de la familia Román, que se quedó con el balizamiento. Ahora, los hermanos amigos de Santiago Caputo aparecen detrás de Rowing SA, otra firma de la familia Román dedicada a la construcción. Walter Román, el dueño de Rowing, es el tío de Leonardo que maneja Servimagnus.

En el mercado especulan que la aparición de los Neuss tendría algo que ver con la sorpresiva ausencia de Manzano, que ya se quedó con Metrogas y se descontaba que iba a meterse en la pelea por AySA. Casualidad o no, el gobierno de Milei todavía no firmó la prórroga de la licencia de Metrogas, por lo que la operación está frenada. Los Neuss también compitieron por la distribuidora de gas. Algunos empresarios creen que ahora saldrá la prórroga y Manzano podrá tomar el control de la empresa.

Mauricio Filiberti

El gobierno de Javier Milei venderá el 90% del paquete accionario de la empresa que provee agua potable y cloacas a 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Se estima que podría recaudar entre 450 y 500 millones de dólares, aunque todavía no se conocen las ofertas económicas ni hay precio base en el pliego. 

Según el ministro Luis Caputo, quien gane la licitación tendrá la obligación de invertir 2 mil millones de dólares en cinco años. Durante esa etapa, el gobierno garantiza que las tarifas se mantendrán en términos reales, es decir que aumentarán según la inflación.

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En el camino quedaron varios grupos internacionales que se habían interesado en quedarse con AySA, sobre todo a partir de que el gobierno de Milei aplicó un feroz ajuste de tarifas que acomodó los números de la firma que actualmente preside Alejo Maxit.

Desde un primer momento se había especulado con la posibilidad de una participación más fuerte de la israelí Mekorot (algo que incluso había celebrado el gobierno de Milei), aunque quedó afuera de la disputa por la cláusula «antichina» que impidió la participación de empresas controladas por otros Estados. De todos modos, Mekorot había aclarado que no podía comprar activos en el extranjero. Ahora, tendría un acuerdo de asistencia técnica a Roggio.

Tampoco finalmente jugará la francesa Veolia, que en 2022 compró el grupo Suez que fue concesionario de AySA hasta la estatización en 2026. El rumor era que Veolia podía participar a través de alguna de sus controladas, como reveló LPO. Otro de los interesados que no presentó ofertas es la brasilera Sabesp, que opera el servicio de agua en San Pablo.

Fuente: LaPoliticaOnline.com