Con un audio de 8 segundos, el santacruceño José María Carambia le detonó a Patricia Bullrich la voluminosa mayoría de 44 senadores que edificó cuando asumió la conducción del bloque de LLA en el Senado.
Furioso con Joaquín Benegas Lynch, que tildó a los aliados de «tibios» e «ignorantes» cuando le contestó a Juliana di Tullio la impugnación por conflicto de intereses, Carambia le contestó con un mensaje de voz al grupo de WhatsApp de ese lote de legisladores. Sin embargo, el santacruceño tuvo que pedirle prestado el teléfono a su compañera de bancada, Natalia Gadano, porque él no está incluido en ese chat.
El senador patagónico fue contundente: «por ser tibio ignorante, los dichos del sorete ese, Lynch, nos vamos de los 44. Chau. Lynch, te podés ir a la concha de tu hermana», dijo. Luego, oprimió la opción para que Gadano saliera del grupo. Dicen que eso estuvo conversado entre ambos.
Como informó LPO, los dos patagónicos están convencidos que no pueden seguir esperando algo de Patricia y ese armado legislativo de 44, y ya están alejados del gobernador de su provincia, Claudio Vidal, envuelto en una crisis política aguda. «Que los llamen los ministros o el Presidente, esto de andar con los 44 y que encima les pidan que voten cosas invotables no va más», dijeron desde el entorno de los senadores.
El audio de Carambia produjo sensaciones encontradas, aunque ninguno de los consultados por LPO se atrevió a considerarlo inapropiado. «Dijo lo que todos pensamos», resumió el más audaz. Tanto en el PRO como en la UCR la réplica digital contra el discurso de Benegas Lynch funcionó como catarsis y a más de uno se lo pudo ver en los pasillos del Congreso escuchando la voz pastosa del senador, como si la escucha fuese una acción en la clandestinidad.
De hecho, el agravio de Benegas Lynch contribuyó más que el intento del peronismo por lograr que no haya quórum, para que se termine cayendo el capítulo de Manejo del Fuego en el proyecto que tuvo media sanción esta madrugada. «No explican los cambios que hacen y encima nos insultan. ¿Cómo quieren que les votemos?», deslizó uno de los ofendidos con la calificación de «tibios».
Por el momento, de los 44 quedan 42 pero, más allá de que Bullrich intente recomponer el vínculo con los aliados, la relación política se resintió al inicio del semestre previo a la campaña presidencial del 2027. En el radicalismo, alertaron que los libertarios «tendrán que laburar en el consenso otra vez» pero también asumieron que «el gobierno ya estuvo en esta situación, comiéndose una derrota legislativa tras otra, y después sacó leyes como reforma laboral y Glaciares».
La advertencia más inquietante para Bullrich tal vez provenga de los bloques pequeños que responden a gobernadores cercanos a la Casa Rosada, como Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil, Rolando Figueroa y Hugo Passalacqua. Los senadores que responden a esos jefes provinciales, Flavia Royón, Beatriz Ávila, Sandra Mendoza, Guillermo Andrada, Carolina Moisés, Julieta Corroza, Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce, no abandonaron el grupo de WhatsApp pero fueron los que quitaron el apoyo en el capítulo de extranjerización de la tierra y manejo del fuego. Carambia y Gadano ya patearon el hormiguero.



