Héctor Daer se convirtió en el foco de las críticas del consejo directivo de la CGT este jueves, por haberse ausentado de la reunión en la que los líderes sindicales discutieron un plan de lucha contra el ajuste para participar de un acto con el gobernador Claudio Vidal, quien apoyó la reforma laboral con la abstención de los senadores José María Carambia y Natalia Gadano y el voto por la afirmativa del diputado José Garrido.
Durante el cónclave en la sede de Azopardo, una decena de secretarios generales empezaron a circular por WhatsApp las fotos del jefe del gremio de Sanidad con el gobernador patagónico. «Miralo al traidor, con el petrolero que nos cagó», dijo un dirigente del moyanismo que participó del debate en el consejo.
A ninguno de los sindicalistas se le olvida que Vidal se reunió con Santiago Caputo la misma noche de la votación de la «ley de Modernización Laboral» en la Cámara Baja. «Es uno de los gobernadores que se sentó a lobbear en contra nuestra», dijo una fuente gremial.
Desde el entorno de Daer negaron que hubiera tensión. «Héctor tenía planificado estar en Santa Cruz por la colación de 40 compañeros egresados como enfermeros universitarios de nuestro programa de formación y tenía reuniones previstas con el gobernador y un grupo de intendentes», explicaron a LPO.
Además de aclarar que sacó los pasajes con anticipación, pretendieron que en el Consejo Directivo lo relevó la cosecretaria Gabriela Sidler.
A las 16:46, Daer posteó en su usuario de X una foto con un mensaje que comunicaba la actividad por fuera de la ceremonia académica de los flamantes enfermeros. «Compartimos un encuentro con los compañeros de la CGT Santa Cruz, donde intercambiamos miradas sobre la realidad que atraviesa el mundo del trabajo y los desafíos que enfrenta el movimiento obrero. Además reafirmamos la convicción de que solo con unidad, más organización y compromiso podremos defender los derechos conquistados», escribió.
Este jueves mantuve una reunión con el gobernador de la Provincia de Santa Cruz, @ClaudioVidalSer, para intercambiar miradas sobre la realidad que viven hoy las provincias. Posteriormente me reuní con el intendente de Río Gallegos, @pablograssook, y con los intendentes Darío… pic.twitter.com/gSeDQF2VJB
— Héctor Daer (@hectordaer) June 26, 2026
Unos diez minutos antes, había publicado en la misma red social un texto arrobando al gobernador Vidal y al intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso. «Encuentros de gran valor político, donde coincidimos en la importancia de construir consensos, profundizar el debate y la organización de un espacio que reivindique el desarrollo, la producción y el trabajo», tipeó.
Tanto la ausencia suya como la cercanía con el gobernador patagónico generaron malestar entre el moyanismo y los «independientes». Pero el incidente Daer no fue el único foco de los enojos cruzados: Horacio Otero, mano derecha de Abel Furlán en la UOM, quiso hablar en el plenario y se lo impidieron por no tener un cargo formal en el consejo.
Más allá de la unidad declamada y la necesidad de estructurar un plan de lucha, la central obrera no pasa por un momento de robustez política precisamente. Aún así, una fuente vinculada a los gordos contestó a las acusaciones de sus adversarios en la central: «No le midan el aceite a Héctor, que siempre fue parte de la solución, ¿por qué no miran el Instagram de todos?», dijo.
El triunvirato de la CGT expresa a los tres sectores de mayor volumen. Jorge Sola, líder del sindicato del Seguro, tiene el respaldo del propio Daer y los gordos, mientras que Cristian Jerónimo, jefe del sindicato del Vidrio, cuenta con el apoyo de Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez. Octavio Argüello es el representante de Hugo Moyano en la conducción.

