El fiscal Sergio Mola pidió este viernes la detención de Martín Insaurralde, tras la revelación de los videos de Jésica Cirio, y se activa la sospecha de que el gobierno de Javier Milei se mete en el Poder Judicial para tapar las versiones sobre la inminente caída de Manuel Adorni.
Fuentes del peronismo dijeron a LPO que «volvió la doctrina Irurzun, sin Irurzun», en referencia al juez Martín Irurzun. Ese magistrado se hizo conocido durante el gobierno de Mauricio Macri por disponer detenciones de ex funcionarios kirchneristas, bajo la teoría del «poder residual» que les permitiría ejercer alguna influencia para trabar causas en su contra.
El caso de Insaurralde es similar. «Insaurralde no se profugó y tampoco hay riesgo de entorpecimiento», dijeron cerca del ex intendente bonaerense.
Mola solicitó la detención del ex funcionario solo por la divulgación de videos en los que se ve a su ex pareja, con paquetes de dólares termosellados, en un vestidor de la casa que compartieron. «Esto rompe con la idea de que Milei no usa la Justicia para perseguir opositores, como lo hacía Macri», deslizó un dirigente peronista.
Adorni canceló su agenda y crecen las versiones sobre una salida inminente
Para colmo, el pedido de detención del fiscal se produce el mismo día que sale la confirmación del procesamiento de Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino por retención indebida de aportes. La resolución fue tomada por los jueces Roberto Hornos, hermano de Gustavo, el camarista de la Casación Penal, y Carolina Robiglio, que subroga en la sala de su colega porque en ese fuero hay dos salas y cuatro vacantes.
Roberto Hornos, de hecho, consiguió acuerdo del Senado en 2024, para continuar en su cargo después de cumplir los 75 años. Su pliego se aprobó con el apoyo en pleno del peronismo, pese a que se rumoreaba que entre el juez y su colega Robiglio se subrogaban mutuamente y acordaban sus fallos para no tener que convocar a ningún colega para eventuales desempates. Esa gimnasia, según fuentes judiciales, somete la pretendida independencia de los jueces a la permeabilidad frente a factores ajenos al campo jurídico, algo que podría haberles ocurrido con la suerte de Tapia y Toviggino.
También este viernes la Sala IV de la Cámara de Casación rechazó el planteo de Carlos Beraldi, el abogado de Cristina Kirchner, para levantar las restricciones contra la ex Presidenta y la eximan de usar tobillera electrónica, la dejen pasar más tiempo en la terraza y amplíen su régimen de visitas. Los jueces Diego Barroetaveña y Gustavo Hornos fallaron en contra, mientras que Mariano Borinsky, el candidato propuesto por Ricardo Lorenzetti a Milei para ocupar una de las vacantes en la Corte Suprema, votó en disidencia.
Ambas resoluciones judiciales fueron vistas en el peronismo como una cortina de humo, junto al pedido de detención de Insaurralde, para tapar la noticia sobre la salida de Adorni.
Pero esa perspectiva fue reconocida incluso por un diputado libertario ante LPO. «Lo de Insaurralde lo opera el gobierno para tapar el caso Adorni, hasta llegaron a pensar que lo de Insaurralde fue por más plata», comentó.


