La consultora brasileña Atlas Intel publicó su última encuesta de cara a las elecciones presidenciales de octubre. El dato más relevante del sondeo es el crecimiento de las opciones que buscan romper la polarización entre Lula y Flavio Bolsonaro.
En ese sentido, se destaca el crecimiento de Augusto Cury que llegó al 7,8 por ciento y amenaza con canalizar a los indecisos y robarle votos al bolsonarismo.
Cury es escritor y especialista en salud mental, inteligencia emocional y formación de líderes. Sus libros de autoayuda fueron traducidos en más de 90 países.
Lo acompaña en la fórmula el ex diputado Júlio Delgado, una figura de centroderecha que fue relator en el Mensalao, uno de los primeros escándalos de corrupción del gobierno de Lula.
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Otra de las figuras que disputa ese tercer lugar Renan Santos, un outsider multimillonaria de 42 años que se presenta como el candidato ajeno al sistema político tradicional y aparece en esta encuesta con el 7,6 por ciento de los votos.
Renan es empresario y músico, ganó notoriedad al liderar una ola de protestas anticorrupción desde 2014 donde logró sumar millones de seguidores en redes sociales, especialmente entre jóvenes.
Flavio Bolsonaro.
La disputa al electorado bolsonarista es directa porque propone replicar en seguridad el modelo de Nayib Bukele en El Salvador y se identifica en el gobierno de Javier Milei.
Con este cuadro, Lula se ubica primero con el 43,4 por ciento de los votos seguido por Flavio Bolsonaro con el 33,7, una diferencia de casi 10 puntos.
Lula mantiene también la ventaja en todos los candidatos en escenarios de segunda vuelta. El líder brasileño le saca 4,5 a Flávio, 5,6% a Caiado, 6,3% a Zema y 21,5 contra Renan Santos. En todos los escenarios hay al menos 10% de indecisos o abstenciones.
El crecimiento de las terceras vías tiene varias lecturas. Por un lado, podría ayudar a Lula a sacar la diferencia necesaria para ganar en primera vuelta pero, sin embargo, hay quienes sostienen que la distribución de esos votos pueden ir a Bolsonaro en un balotaje.
Los datos de la encuesta muestran que los votos de Cury no irían al bolsonarismo porque no están identificados con la derecha.

