Javier Milei ensayó un gesto de reconciliación con la prensa y anunció la baja del índice de su odio a los periodistas, que había tocado un pico del 96,7% y ahora es de sólo el 95%.
En medio de los robos en la sala de los acreditados de la Rosada y de la lluvia de cartas documento de sus ministras a los medios, Milei se tomó el tiempo para mostrarse magnánimo y retrotraer la suba del 1,7% del índice que subió la semana pasada.
El índice NOLSALP es una elaboración del propio presidente. Las siglas significan «No odiamos lo suficiente a los periodistas», una de las muletillas más usadas por el Jefe de Estado.
Si bien en los últimos días sumó a su léxico contra los periodistas algunas descripciones peyorativas como «mierda humana mal cagada», la reducción del 1,7% es un claro gesto del primer mandatario a la prensa.

