La situación en Medio Oriente sigue tensa. Irán pidió a los rebeldes hutíes de Yemen que se preparen para bloquear la ruta petrolera del mar Rojo en caso de que Estados Unidos ataque la infraestructura energética iraní.
Se trata del Estrecho de Bab el-Mandeb, un punto estratégico que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y constituye un corredor vital para el comercio mundial, en particular para el transporte de petróleo y gas entre Europa y Asia.
Esto sería un golpe más para la economía global pero en particular para Arabia Saudita Arabia Saudita, vecino del norte de Yemen, que ha estado canalizando sus exportaciones de petróleo crudo a través del puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, utilizando un oleoducto terrestre construido para evitar el estrecho.
Según difundieron agencias internacionales citando a la prensa iraní, la posibilidad fue discutida dentro de la dirigencia de la República Islámica y el mensaje fue transmitido a los hutíes.
La información surge luego de la amenaza de Donald Trump con atacar la infraestructura energética de Irán.
En ese marco, los hutíes habrían completado los preparativos para atacar buques mercantes, desplegando misiles y drones cerca del estrecho, la puerta de entrada al mar Rojo, en las zonas montañosas de Yemen que dominan Hodeidah y el golfo de Adén, y que únicamente espera la orden para iniciar las operaciones.
De acuerdo con la misma fuente, serán los representantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que ya se encuentran en Yemen, quienes decidirán cuándo cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb.
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La amenaza sobre el tránsito marítimo por el mar Rojo a través del estrecho de Bab el-Mandeb podría agravar la crisis energética mundial provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, al bloquear simultáneamente las dos principales rutas de exportación de petróleo desde Medio Oriente.
Los hutíes son una poderosa milicia chiíta que están en guerra civil con el gobierno de Yemen, aliado de Arabia Saudirta, desde 2014 cuando tomaron control de la capital del país, Saná, y obligaron a que llevan casi dos décadas en conflicto con el gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente.


