Mauricio Macri le ordenó a Alfredo De Angeli que el bloque PRO diera quórum en el Senado este jueves para voltear los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, en una jugada que podría detonar definitivamente la relación de su partido político con el gobierno de Javier Milei.
El ex Presidente tomó esa definición después que Karina Milei intensificara la agresión contra el PRO en el distrito porteño, con el cierre de listas de candidatos para la Legislatura de la Ciudad, y esa decisión podría dejar a la Casa Rosada en el centro de una crisis institucional sin precedentes en Argentina.
En los pasillos del Senado se comenta que De Angeli garantizaría la presencia de 5 de los 7 legisladores que integran su bancada. A la larretista Guadalupe Tagliaferri, que siempre se manifestó a favor de discutir en el recinto los pliegos de los magistrados, se sumarían el entrerriano, el misionero Martín Goerling Lara, la cordobesa Carmen Álvarez Rivero y la chubutense Andrea Cristina, quien hasta el miércoles había sido contenida por el gobernador Ignacio Torres para que no se sentara a su banca hasta que la oposición consiguiera los 37 necesarios para iniciar la sesión.
Si la orden de Macri se concreta, su tropa se apilará sobre el piso de la bancada peronista, que para el gobierno estaba entre 29 y 30 senadores pero José Mayans decía que contaba con los 34 firmes después de su reunión de bloque. A esa cifra, habría que agregar la presencia de los radicales Martín Lousteau, Pablo Blanco y Daniel Kroneberger.
Ese escenario implicaría un golpe durísimo para el oficialismo. En un momento de extrema fragilidad para el gobierno, Macri repite la táctica que utilizó cuando ordenó que el PRO rechace el DNU de los fondos para la SIDE y estropea esta vez nada menos que el plan de Caputo para ofrecerle a Milei una Corte que no trabe institucionalmente las reformas que imaginó.
Un senador libertario admitió esta mañana ante LPO que «está muy difícil salvar a los jueces», casi rindiéndose al fracaso de la estrategia elaborada por Santiago Caputo para completar las vacantes de la Corte Suprema.
Alfredo De Angeli, en el recinto.
Sucede que también los radicales se predisponen a dar quórum, salvo los legisladores más colaboracionistas. LPO publicó esta semana que Eduardo Vischi, líder de la bancada de la UCR, intentó por todos los medios que la Casa Rosada retire los pliegos pero no aceptaron sus propuestas y los integrantes de su bloque se sintieron doblemente ofendidos, por la terquedad y por pasar por encima del Senado con una designación en comisión para los supremos.
Desde una provincia peronista que trabajó hasta este miércoles para que no cayera el pliego de Lijo también reconocieron la frustración. «Se cae, los gobernadores se cansaron», dijeron.
Fuente: LaPoliticaOnline.com