Javier Milei recibió a Manuel Adorni en la Quinta de Olivos y le ratificó que lo mantendrá como jefe de Gabinete a pesar de los interminables escándalos de corrupción y de la avanzada de la oposición en el Congreso.
«Ni lo va a echar ni se va a ir», dijeron a LPO fuentes del gobierno nacional, que agregaron que el Presidente le pidió que lidere al gabinete en el viaje del sábado a Rosario por el acto del Día de la Bandera y que cite a la semana próxima a la mesa política.
La reunión de este viernes tuvo la excusa del repaso de temas de gestión, pero fue en realidad un nuevo gesto de apoyo después de una semana donde desde la propia Casa Rosada había trascendido que las horas de Adorni podrían estar contadas, se mencionaron posibles reemplazantes y se habló de que los hermanos Milei le habrían soltado la mano.
Pero Milei se envalentonó con la avanzada de la oposición en el Congreso para echar a Adorni y ahora dice que lo va a sostener. «Si lo echan, va a decir que son golpistas», adelantaron a LPO desde el gobierno.
Cerca de Milei creen que el Congreso no va a remover a Adorni porque es mucho desgaste para la oposición. La información es distinta a la que se maneja en el Senado, donde dicen que tienen los votos y que están ya decididos a echarlo en dos semanas, el ultimátum que le dieron al presidente.
En el gobierno dicen que a Milei le gusta el chicken game, el juego de la película Rebelde sin causa donde dos autos enfrentados aceleran al máximo y pierde el que se aparta del camino para no chocar, y que por eso bancará a fondo a Adorni hasta que la oposición abandone.
En caso de que el pronóstico de Milei no se cumpla y el Senado avance con la remoción de Adorni, el presidente cree que le van a dar la oportunidad de denunciar un golpe de Estado con el argumento de que nunca se removió a un jefe de gabinete. Algo que ya advirtió el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, como excusa para no apoyar la remoción.
La jugada de Milei de subir a Adorni al viaje a Rosario y pedirle que encabece la mesa política la semana que viene es una mojada de oreja para los ministros y dirigentes como Patricia Bullrich que no salieron a bancar al jefe de Gabinete después de que presentó la declaración jurada y dijo que se enriqueció con inversiones crypto que se olvidó de declarar. Ahora, Milei los obliga a sonreír para la foto.
Otro tema que preocupa a algunos sectores del oficialismo es que el escándalo de Adorni sigue hundiendo al presidente y al gobierno en las encuestas. Un reciente sondeo de D’Alessio IROL – Berensztein ubica a Milei séptimo en un ranking de imagen, con apenas el 36% de positivo. Adorni está último con 13%.
Como contó LPO, Milei dice en charlas con sus funcionarios que no le importa la pérdida de imagen y la caída en los sondeos. «Me chupa un huevo la imagen, yo después la recupero», afirma.


