Omar Perotti mandó a hacer una encuesta en las cinco principales ciudades de Santa Fe para definir si vuelve a competir por la gobernación. El ex gobernador se tienta con un escenario de tercios, pero mantiene el plan B de presentarse como candidato a diputado provincial, con la idea de armar un bloque de al menos diez legisladores propios.
En Santa Fe, la disputa será entre el frente Unidos de Pullaro, La Libertad Avanza y el peronismo. Con la alianza de Pullaro y los libertarios compitiendo por el mismo electorado, el peronismo, que está muy desordenado, igual cree que tal vez tenga una ventana para volver al poder.
Sin embargo, el principal problema está puertas adentro. El peronismo santafesino está hiperfragmentado y el único factor común es la desconfianza. En el entorno de Perotti se quejan que varios dirigentes que hoy se muestran como alternativa, construyen su posicionamiento criticando su pasada gestión, pese a que muchos de ellos fueron parte del gobierno de Alberto Fernández, al que responsabilizan por haberle recortado recursos a la provincia durante sus cuatro años de mandato.
Pero los buenos números de Perotti lo volvieron a ubicar en las conversaciones de un armado nacional del peronismo, donde se discute la necesidad de hacer una buena elección en Córdoba y Santa Fe si se quiere ganarle a Milei en el 2027.
Mientras tanto, el ex gobernador tiene un plan B: ser candidato a diputado provincial. Con la nueva constitución que eliminó la mayoría automática, en su equipo creen que podría construir un bloque potente para disputar la presidencia de la Cámara.
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez.
En esa fragmentación aparecen otros aspirantes. El ex ministro de Transporte, Diego Giuliano, cercano a Sergio Massa, es impulsado por un grupo de dirigentes que sostienen que el próximo candidato del PJ debe surgir del sur provincial. En esa misma línea se mueve Germán Martínez, jefe del bloque peronista en Diputados y referente del espacio de Agustín Rossi.
Ambos sectores, además, empujan la candidatura de Juan Monteverde en Rosario. En ese esquema, advierten que una postulación de Perotti a la gobernación podría ser «refractaria» en la ciudad y complicarle al dirigente de Ciudad Futura la pelea por la intendencia.
Otro que asoma es el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, que gobierna desde hace una década y se muestra con ambición provincial. Este martes participó del reclamo de intendentes en el Ministerio de Economía por el recorte de recursos: «Ya no solo sostenemos nuestras localidades, nos toca sostener al país frente a gobiernos provinciales cómplices del ajuste», lanzó tras un encuentro con Axel Kicillof.
La incógnita sigue siendo Marcelo Lewandowski. El senador nacional analiza volver a competir por la gobernación, aunque dentro del peronismo algunos intentan convencerlo de pelear la interna en Rosario con Monteverde para recuperar el caudal que supo construir en la ciudad y darle volumen al peronismo en las PASO.
Intendentes nucleados en «Vamos», el espacio que comanda Pablo Corsalini
En 2023, Lewandowski superó los 500 mil votos, pero cayó ante una elección implacable de Pullaro. En la elección constituyente del año pasado fue por afuera del PJ en una alianza con el ex socialista Rubén Giustiniani y el resultado fue una catástrofe. «Es una oportunidad para que vuelva a su territorio», dicen en el PJ.
En ese escenario complicado, Perotti espera los números de la encuesta para tomar una decisión.




