El primer trimestre de 2026 dejó una señal contundente para el mercado energético argentino: tanto YPF como Pampa Energía mostraron balances sólidos, con fuerte crecimiento operativo, mejora en rentabilidad y expansión en Vaca Muerta. Sin embargo, detrás de los buenos números aparecen perfiles de inversión muy distintos, algo que hoy divide las preferencias de los analistas.
YPF presentó uno de los balances más sólidos de los últimos años. La petrolera registró ingresos por USD 4.946 millones, con un crecimiento interanual del 7%, mientras que el EBITDA ajustado trepó hasta USD 1.594 millones, un salto de 28% frente al mismo período de 2025. Además, la compañía volvió a mostrar ganancias netas positivas por USD 409 millones, tras la pérdida registrada el trimestre anterior.
El gran motor volvió a ser Vaca Muerta. La producción de shale oil alcanzó los 205.000 barriles diarios promedio y ya representa el 76% de toda la producción petrolera de la empresa. A eso se sumó una fuerte reducción de costos: el lifting cost total cayó 42% interanual y en el núcleo shale se ubicó en apenas USD 4 por barril.
Para Matías Cattaruzzi, analista en Adcap Grupo Financiero, se trató del «trimestre más sólido y limpio de los últimos períodos», impulsado por mejores precios del crudo, crecimiento de la producción no convencional y menores costos operativos.
La mejora también impactó sobre la generación de caja. YPF produjo un flujo de caja libre de USD 871 millones, lo que le permitió reducir deuda y refinanciar pasivos a tasas considerablemente más bajas. Incluso logró emitir deuda internacional al 8,1%, el menor costo financiero obtenido por la empresa en casi una década.
Horacio Marín
En paralelo, Pampa Energía también sorprendió al mercado. La compañía reportó ingresos por USD 573 millones, un crecimiento interanual del 38%, mientras que el EBITDA ajustado avanzó 48% hasta USD 325 millones. Asimismo, la ganancia neta atribuible a accionistas llegó a USD 214 millones.
El principal diferencial estuvo en Rincón de Aranda, su proyecto estrella en Vaca Muerta. Allí, la producción de petróleo se multiplicó por seis frente al primer trimestre de 2025 y alcanzó los 18.200 barriles diarios.
Damián Vlassich, estratega en IOL, sostuvo que los resultados «confirman que Pampa está en uno de sus mejores momentos operativos» y destacó especialmente la integración vertical entre producción de gas y generación eléctrica como una ventaja competitiva clave.
A diferencia de YPF, Pampa no depende exclusivamente del negocio petrolero. La compañía también tiene presencia en generación eléctrica, transporte de energía y gas, algo que le otorga un perfil más diversificado y menos volátil. Esa diferencia es justamente uno de los factores que hoy más observan los analistas al momento de definir cuál acción elegir.
Según Bruno Perinelli, jefe de Trading en Inversor Global, YPF ofrece un mayor potencial de suba porque es la empresa más expuesta al crecimiento de Vaca Muerta y al llamado «Argentina Energy Trade». Sin embargo, también enfrenta un riesgo político significativamente mayor debido al control estatal.
«Un cambio de gobierno en 2027 podría impactar mucho más sobre YPF que sobre Pampa», señaló. En cambio, definió a Pampa como una energética «más conservadora» gracias a la diversificación de negocios y a una estructura financiera históricamente más sólida.
En la misma línea se expresó el asesor financiero Mariano Monferini. Para él, YPF es una apuesta más agresiva y con mayor upside, aunque más vulnerable a eventuales cambios políticos y regulatorios. Pampa, por su parte, aparece como una alternativa más equilibrada para quienes buscan exposición al sector energético argentino sin asumir tanta volatilidad.
«En definitiva: YPF para quien busque mayor apalancamiento al sector energético argentino; Pampa para quien prefiera una exposición más diversificada, manteniendo la apuesta por la energía argentina», resumió el ejecutivo.
Así, la decisión final parece depender menos de los balances y más del perfil de riesgo del inversor. Quienes busquen mayor exposición al boom de Vaca Muerta y estén dispuestos a asumir volatilidad política probablemente encuentren en YPF una opción más agresiva. En cambio, quienes prioricen diversificación y estabilidad relativa podrían inclinarse por Pampa Energía.


