Bolivia inicia una nueva semana de marchas que aumenta la presión sobre el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. El presidente boliviano recibió el apoyo de todos los líderes de derecha de la región pero aún no logra desactivar un conflicto que pone en debate su capacidad de conducción.
El epicentro de las movilizaciones son La Paz y El Alto y tienen como reclamo principal las mejores de condiciones de trabajo y el salario en un contexto de ajuste.
El escenario en el país del altiplano es de extrema tensión y el gobierno decidió la militarización total de todos los edificios públicos y los lugares de concentración. Tal es la hipótesis de violencia que todos los eventos deportivos que estaban agendados en el país fueron cambiados de sedes.
Julio Peñalosa, periodista y escritor boliviano, explicó a LPO que hay dos movilizaciones: «La legítima es la encabezada por la Central Obrera Boliviana que maneja Mario Argollo, que es el Secretario Ejecutivo. Son mineros, vienen de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, de la minería estatal de la Corporación Minera de Bolivia y no tienen nada que ver con los otros que son cooperativistas y empresarios vinculados a inversionistas chinos que vienen a explotar el oro».
Peñalosa detalló que «la otra movilización es la de Evo que para para dotarla de potencia ideológica, habla contra el imperio el Fondo Monetario, Trump y Netanyahu pero que termina siempre siendo sospechosa de maniobra envolvente o maniobra distractiva para evitar que lo detenga porque está acusado de estupro, pedofilia y una presunta violación a una niña y pesa sobre él, un mandamiento de aprehensión porque hay un proceso penal en su contra».
«Lo peligroso es que se crucen las dos marchas y una les desnaturalice a la otra y a la marcha auténtica, genuina, le quite potencia. Y Evo siempre hace eso en los últimos años. Viene a desportillar todo lo que desde el bloque popular se pueda hacer de manera genuina, auténtica. De verdad que se está pidiendo la renuncia del presidente Paz Pereira, que ha llegado al poder con el voto de Evo y el evismo para ganar la segunda vuelta pero lo primero que hizo Paz fue darle la espalda y empezar a gobernar con los ricos, anuló el impuesto a las fortunas y empezó a hacer cosas vinculadas a los agroindustriales, a los ganaderos, a los poderosos del oriente de Santa Cruz», agregó Peñalosa.
El periodista añadió que «la ley 1720 que se acaba de abrogar favorecía la conversión a la mediana propiedad que alentaba otra vez el latifundio y a despojar de sus tierras a los pequeños productores a quienes tienen pequeñas parcelas. El gobierno es un desastre, no tiene ni pie ni cabeza y todas las movilizaciones siguen siendo potentes. Hay mucha violencia y desorden sobre todo en La Paz y en El Alto».
Peñalosa enfatiza las recientes declaraciones del empresario Samuel Doria Medina, ex candidato a presidente y aliado actual del gobierno que tras aclarar que apoyan al presidente en lo que está bien, lo cuestionó por ser «muy lento, terco y que no escucha consejos, si sigue así vamos a llegar a la conclusión de que se trata de un gobierno de transición hasta noviembre de este año».
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Por último, Julio Peñalosa dijo que «es muy grave lo que ha pasado y no se está leyendo eso. Mientras tanto, Tuto Quiroga se está frotando las manos porque si hay un adelantamiento de elecciones, él considera que esta vez sí tiene la oportunidad de ganar y ciertamente si llegara, tendríamos un gobierno muy de derecha, pero mucho más coherente, consistente y claro en lo que tiene que hacerse en el país».
«Yo creo que se va a caer. No ahora, ni en este momento, pero hasta fin de año no aguanta como está gobernando», culminó.


